01 11:00 p. m.
Te escriben de noche y le compran a otro.
Un asistente con IA que atiende tu WhatsApp, conectado con lo que ya usas. Y cuando tu operación necesita algo que no existe, lo construimos.
15 días de prueba o $150.000 de consumo · Sin tarjeta · Sin permanencia
Son cuatro escenas que se repiten en casi todo negocio que vende por WhatsApp. No es culpa de nadie: pasan porque todo depende de que alguien esté pendiente del celular.
Te escriben de noche y le compran a otro.
Pedidos y pagos copiados a mano: horas que pagas sin que nadie esté vendiendo.
El cliente compró y nadie le volvió a escribir.
El negocio se frena cuando no estás.
Empiezas por la que necesitas hoy. Las otras se suman cuando tu negocio las pida.
Un asistente con inteligencia artificial le contesta al cliente en tu mismo WhatsApp, le muestra el producto y le deja el link de pago, aunque tú estés dormido.
Contestar no basta: la respuesta tiene que ser la correcta. El asistente aprende tu negocio una vez y responde con tus precios, tus fotos y tu catálogo. Estas son pantallas reales.

Después de la venta llegan las preguntas: ¿cómo va mi pedido?, ¿por qué no ha llegado? El sistema le avisa al cliente en cada paso y, si hay un reclamo, te pasa la conversación con todo el historial.
Hasta aquí el asistente conversa. Conectado con tus pagos, tu agenda y tu tienda, también cobra, agenda citas y revisa inventario. Nadie copia el pedido al Excel ni pide pantallazos del pago.
Se suma a tu plan y lo cotizamos según lo que necesites conectar.
La venta termina en la bodega, la caja y el equipo. Cuando eso sigue en cuadernos y grupos de WhatsApp, construimos el sistema que lo ordena.
Tres planes que hacen lo mismo. Cambia el cupo de conversaciones del mes. Pagas el plan por adelantado y, si el cupo se acaba, recargas.
Para empezar o para el negocio que consume poco.
Empezar gratis →Para vender todos los días: lo que hoy consume un negocio activo, ya incluido.
Empezar gratis →Con acompañamiento: revisamos tu asistente y tus cifras cada mes.
Empezar gratis →Tu asistente atiende y vende a toda hora, tablero de pedidos y citas con seguimientos, campañas y todos tus chats en un solo lugar. Cambia cuánto rinde el cupo.
Lo que quieras desde $50.000, a mano o automática hasta el máximo que pongas. Nada se cobra a fin de mes.
El «hasta» es el techo con conversaciones cortas: la cuenta va por lo que trabaja tu asistente en cada conversación. Si las tuyas son más largas o llevan fotos, alcanzan para menos; en tu panel ves tu número real desde la primera.
Tú eliges el monto, desde $50.000. Se cobra a tu tarjeta guardada y el saldo queda activo en cuanto el banco confirma, casi siempre al instante. Rinde igual que el cupo de tu plan y dura 60 días: lo que no uses se pierde en el corte de mes siguiente a esa fecha.
Cuando a tu asistente le quede el 1 % del cupo, cobramos a tu tarjeta el monto que tú fijaste, hasta el máximo mensual que pongas, si quieres uno. Te avisamos al 80 % y con cada recarga. Tu asistente nunca se pausa.
Te avisamos al 80 % y al 100 %. Al acabarse el cupo tu asistente se pausa (los mensajes se guardan) hasta que recargues tú. Nada se cobra sin que lo pidas.
Ejemplo con el plan Pro: recarga automática de $100.000 y máximo de $300.000 al mes. El mes más caro posible es el plan más ese máximo. Nunca más que eso, y lo cambias cuando quieras.
Tus chats se analizan en memoria, no se guardan y se borran al terminar.
O $150.000 de consumo, lo que pase primero. Tu asistente atiende a tus propios clientes y al final decides si sigues.